Muy buenos días, amables lectores.
Yo sé que no debía tener tan solito el blog lo confieso, pero con tantas cosas que hacer, tanto que echarle a los deberes de la profesión y tantas invitaciones a bloguear en otros lados, quiero demostrarles mi más sincero respeto. Les agradezco tanto que hayan venido a leerme, que nos hayamos hechos amigos agregándonos al MSN y comentándonos con sinceridad, eso no tiene precio.
Por eso, por el momento no voy a postear en éste, que es mi blog más personal y en el que vengo a nenear con escritos muy diferentes a los que, hasta el momento, posteaba en mi primerísimo blog que está AQUÍ. Ahora, con la invitación del Falso Profeta a postear en su BLOG CHINGATIVO mis acostumbrados posts desmadrosos e infames, y la de Fred Zimmerman a postear en la COLECCIÓN DE AUTORES con textos serios y con estilacho, pues mi blog principal ha de regresar a ser mi blog tan amado, cuidado y atendido, pues para simplemente echar desmadre, pues tengo mis programas en Tv, así que mi músculo desmadroso no se habrá de acalambrar.
Les agradezco mucho que me visiten de nuevo, que charlemos y que vengan a visitarme en el blog antes descrito, créanme que pondrán una gran sonrisa en mi cara cuando me dé cuenta que han venido, de verdad.
Muy sinceramente, su seguro servidor, Julio César Caballero.
Mil Gracias.
sábado 27 de septiembre de 2008
SOLO POR EL MOMENTO
Publicado por Julio C324r en 04:05 41 comentarios
Etiquetas: Standby
sábado 12 de julio de 2008
YO SÉ QUE NO SABÍAS
¡Como se ve que no te has dado cuenta!
Y todos aquellos fenómenos funcionan a larga distancia. Yo camino entre la lluvia y siento aquel mágico y delgado hilito del deseo tirando fuerte de mí.
Por el aire, un código secreto que consiste en la velocidad de tus latidos y lo agitado de tu respiración, manda mensajes. Yo sé que ahí estás. Ni siquiera volteo a los lados, de antemano entiendo que no estás cerca.

Hay miles de cosas a lo largo del día, de la semana, que llenan de escombro el camino que baja hasta mi pecho, dificultando que llegue a ese punto en el que te tengo guardada con recelo.
Un espacio de mi corazón en que no hay nada más que tu.
¿Te imaginas? Un mundo en que el sol y la luna son tus ojos, en que el camino al amanecer transita entre tus piernas y en tu espalda nacen, crecen y florecen deseos carnales, deseos inventados solamente para ser avasallados por mis manos, tirando fuerte.

Y de verdad que la soledad se fué. Ahora mismo que tengo el vivo latido de tu pecho agitado en los labios, no se me ocurre nada más que recorrer toda la geografía de tu cuerpo usando mis ojos cerrados. Pensarte. Llevarte, montados ambos en el potro de la pasión a aquel lugar en que no hay tristeza alguna, acaso las lágrimas espontáneas que delatan la huella que dejó nuestro clímax en el cielo mismo.

Sin embargo, de ser verdad, me siento alegre de manera extraña. ¿Acaso soy la persona indicada para iniciar una nueva materia de estudio en el universo de teorías y experimentos?
El conocimiento de tí, que nunca te agotas. Tú, aquella isla virgen de suposiciones, aquel centímetro cuadrado de piel y nervios que tanto me he esmerado en poseer... convertida en poco menos que una religión.

De esa manera, en una calle de la ciudad, en que hay una casa con un cuarto y en el cuarto una ventana que lleva a tus ojos tristes, se van volando mis ganas. Mientras sigo caminando, ahora con menos frío, una sonrisa se dibuja en mi cara. Probablemente, y de ser cierto todo, aquella alegría se meta en tu pecho, derive a tus labios y, mientras la lluvia sigue cayendo, sonreirás pensando en mi.
Esa es una religión. No creo equivocarme... ¿verdad?
Publicado por Julio C324r en 05:30 47 comentarios
Etiquetas: Palabras Mías, simple
martes 3 de junio de 2008
Hueseando.
¿Cómo iba a saber que del rock no se come?... si alguna vez vieron a David Lee Roth saltando tan majestuosamente, tan seguro de sí mismo y a su soporte superestelar, Eddie Van Halen, moviéndose con tal soltura por el escenario, que más bien parecía que estaba tocando enmedio de la sala de su casa, como si fuese dueño del lugar, ¡diablos!
Bajo aquella premisa, ahorré para mi primer guitarra y me dispuse a sufrir de laceraciones en los dedos, de entumecimiento del huesito del dedo gordo de mi mano izquierda de tanto ensayar las cejillas y de las burlas de mis amigos, familiares y conocidos al son de "¿qué chingados estás tocando?"... oídos sordos y mucha dignidad después, ya estaba tocando que daba gusto. Creo que la moraleja es: "Haz lo que te apasione y llévalo a sus últimas consecuencias", o bien: "A gritos de marrana, orejas de carnicero", aunque pudiera ser que éste último lo aplicaran quienes me escuchaban ensayando. Pero al fin ya estaba más allá del bien y del mal, ya podía sacar sin sudar canciones de quienes fueran mis héroes en las seis cuerdas. "Allá vas, pinche Slash, ni que estuiera tan difícil de tocar tu solo... y tu, Scottie Hill, no eres nadie, peor tú, Shit Hammett"... si, soberbia de quien se siente un Jimi Liéndrix de rancho.
Pero de las moralejas que he citado no ajusta una sola, pues en una de mis muchas demostraciones de destreza vine a conocerte. No niego que inmediatamente me imaginé las maravillas que podrías hacer con esas caderas redondas y altivas, con tus piernas gruesas y lechosas, pero mejor aún, yo sabía que podría besarte hasta dejarte los labios hinchados, si tan solo hubiese podido, pues tus amigas se soltaron pidiendo canciones al guitarrero, y ahí me tienes, salvando el fusilamiento de peticiones inverosímiles: "andale, toca una de Arjona (¡Mierda!)... ¿te sabes la de Esclavo y Amo?... ¡Por tu maldito amor!" y demás yerbas que hicieron que el mismísimo Jim Morrison se cagara de risa en el séptimo hoyo del infierno, viendo al rockstar enmedio de aquella chusma de paupérrimo gusto musical... pero yo no podía apartar la vista de tus pezones, desafiando el tejido de tu blusa, mientras me dedicaba a batear todas y cada una de las peticiones con argumentos que ya querría Felipe Calderón cuando le cae la marabunta de la prensa a recordarle que es un pendejo de marca. Finalmente, me eché al vuelo "Sleeping with you" de Firehouse, y no es porque fuera la mejor de las rolas, sino porque al explicarte la letra en tu lengua nativa, podría seducirte y meter mano entre tus chichis, o bien, palpar tus piernas, subiendo hasta donde ya no te negarías a nada conmigo, pero, mi querida damita, no imaginé que era en esa noche el telonero, el estrella principal llegó en una pinche moto vieja, ridículamente tuneada y tú trepaste alegremente, dejándome una oferta que en ese momento no atiné a rechazar airadamente y con mi dignidad metalera intacta: Tocar en el grupo de cumbias de tu papá.
Y así fué que el siguiente martes, además de soportar las pinches ideas mafufas de tu padre, que quería meter solos y adornos enmedio de La Güera Salomé, La Hierba Se Movía y Juguito De Piña, tuve que soportar al pendejo de tu novio opinando. "Pero si tú no tocas nada, baboso", le dije con desdén, sabiendo que sí tocaba, y bien, a mi objeto del deseo. Pinche Puto. El asunto es qua ya estaba yo en la zona en que se hace daño al rival, algo así como el área chica de la calentura, solo frente al portero y con la bola a modo. Si, a huevo. Y empecé a ganarme a tu mamá con halagos más falsos que un billete de a tres varos, a tu padre, babeando ante unos pinches solos viajadísimos y largos como largo era ya mi deseo por darte un apretón de tamagochi, enmedio del vals, la cumbia, la guaracha y hasta el chachachá que me tocara ejecutar, meneando la melena con aquel célebre movimiento de Jason Newsted en Enter Sandman, arrancando los suspiros y ovaciones de tortilleras, famullas y verduleras en el auditorio fino de aquellas pachangas. Y sucedió que unas generosas formas entre la perrada me bajaron de mi pedestal cumbio-metalero, para echarme un sabroso faje backstage con la madrina de ramo, despertando no sé que sensación entre tu esófago y tu ego, que te fuiste a tu casa ipsofactamente, disimulando tus ojos rojos de jícama con chile: "Ay, el pendejo del hielo seco hizo que se me irritaran" dijiste con desdén. Si, mi´ja, ya estabas rendida, nomás que no sabías.
Y Sanpendejo, tu noviecito, tuvo que irse a estudiar. Y yo, sabiendo que ya no tendrías quien amasara tus carnes ni tu vanidad de mujer maciza y caliente, empecé a tejer mis redes. Que si una cancioncita acústico-baladosa-aflojacalzones mientras estaba solo en el salón del ensayo, que si una rosa robada de la mesa principal de la boda, que si un roce "involuntario" al estar actuando. Y así fué: Si bien Saúl "el gargantas" Hernández hueseó con Laure-ano Brizuela, Si Sabo hueseó con Aletz Zyntetl (¿Así se escribe?... me vale madre) y Fratta huesea con los rockstars de Timbiriche, yo empecé a huesearle a tu novio. Yo era quien tensaba las cuerdas de tus nervios para ejecutarte, era yo quien tañía sobre tus nalgas y hacía sonar al ritmo de los bongós tus pechos bamboleantes. Entonces fué que valió madres. Pasó de ser una simple y llana hueseada cuando empecé a desvivirme por tí. Cuando empecé a bajarle de huevos a los solos y empecé a quererme aprender mejor aquellas canciones culerísimas que escuchabas, cantando alegremente mientras salías a tender tu ropita, cuando fuí a que me "emparejaran" la melena y me aplicaran unos rayitos, quedando más culero que Rigo Domínguez, pero que aquellos besos de lengua pagaron con creces mi caída hasta el infierno de la cumbia en todas y cada una de sus variantes. Imagínate lo que sentí aquella noche en que nos perdimos a dar rienda suelta a todas nuestras ganas. Eyaculé, lloré y dormimos abrazados como seis minutos, antes de correr de nuevo hacia donde se guardaba el equipo... "ay, se nos quedó apagado el coche"
Entonces, a una semana de constante sexo y amor cumbiambero, me decidí a contarle a tu papá. Me animé a oficializarme como cumbiero-a-huevo, y con los huevos, no en la garganta, como dice la sabiduría popular, sino en la cabeza, como chongos de Pucca, entré al salón de ensayo para quedar más frío que la carrera artística de Los Jaguares... vino tu noviecito de visita, y a la hora y media, ya tenían fecha para que te fueras a vivir con él a la capital, claro, boda civil por delante... y todo el plan se volteó patas pa´rriba, igual que te volteabas tú mientras yo luchaba por digitarte mejor... diablos. Y renuncié a la banda, a la cual llamaba yo Campeche Mode, y aguanté las súplicas de los demás, las de tu papá y hasta las de las fans del tumbao... simplemente se acabó. Ahí, mientras empacaba mi guitarra y mis cables, fué que me di cuenta: Era yo, simple, llana y oficialmente, un huesero... y la tocada se acabó.
Publicado por Julio C324r en 05:02 53 comentarios
Etiquetas: Palabras Mías, Putitas, simple
lunes 19 de mayo de 2008
HOY ES CUANDO
Pues si, me tardé mucho en continuar escribiendo.
Muchas cosas pasan y de pronto el tiempo es como un tieso chicle que no se estira por más que mastiquemos y ha tenido que ser en un día tan especial como hoy que retome el hilo.
Dos cosas improtantes para hoy.
Primero, el programa con el cual llegué a la radio se acaba hoy. Y no es falta de cariño. Es solamente que uno debe crecer y avanzar para que las cosas no se estanquen y siga el crecimiento. No niego que voy a extrañar muchísimo las llamadas, las bromas telefónicas, los duelos de música y la antiproducción, sin embargo, todo eso puede continuar ahora en un nuevo ámbito, la internet. Los interesados pueden leerle en mi otro blog chacotero y sumarse al proyecto de una Radio Bloggera. Pero bueno, el hecho es que ahora vienen las desmañanadas y nuevos bríos en el trabajo. Por lo demás: Adiós, NADA QUE VER, El mejor programa de la radio.
Y Después, hoy es el tercer cumpleaños de mi Princesa. Si, ya hablé harto de ella el pasado post. Ahora solo me queda decirle que la amo y que celebro con el corazón que ella halla llegado a mi vida, para hacerme muy feliz y enseñarme que nada se muere hasta que se entierra. Para tí, peke, mi amor eterno e incondicional.
Y ahora sí, echo a andar el equipo de transmisión, pues hoy es un día nuevo y especial. Hoy trabajo desde muy temprano y con una sonrisa. La vida cambia.
Y si, en verdad me encantaría que vayan a leer y enterarse del proyecto de hacer la radio blogger. Yo sé que podemos.
Publicado por Julio C324r en 04:24 22 comentarios
Etiquetas: Layla, Palabras Mías, simple, vida misma
domingo 30 de marzo de 2008
Pequeños Desastres Naturales.
Me acuerdo que el amor llegó mucho antes de que te viera por vez primera. El amor a primera vista era un juego de niños comparado con la ansiedad de verte y abrazarte, de sentirte cerquita y que me alegraras la vida por siempre. Más de una vez te soñé. Mi fuerte deseo podía más que mi ignorancia acerca de tí y te ponía tu naricita, tus ojitos y tu boca de monedero, tus pasos chiquitos y tus abrazos cortitos... pero así te soñaba entonces y sentía ya una adoración hacia tí que incluso hacía dolorosa la espera.
Pero hasta eso, desde ahí dentro ya teníamos nuestros juegos, golpecitos, ruiditos y tu increíble antojo por las enchiladas que te ponía a hacer berrinche al grado que pasabas horas sin moverte, supuestamente enojada, y yo, desde afuera, te cantaba canciones para que volvieras a jugar conmigo. Aquella madrugada, cuando finalmente llegaste a mis brazos, te dije: "Así que tu eras la que estaba de aquel lado!"... tú, de pronto, abriste los ojos muy grandes, me agarraste de mi dedo con tu manita y sonreíste... y ahí fué que ya nunca pude soltarme de tu mano... ese fué el amor, finalmente.
Ahora, tras tanto tiempo de extañarte, de sueños con tus besos y de canciones que te traen vívidamente a mi lado, pienso en todo el tiempo que he perdido de tí, creciendo, aprendiendo a hablar y mi corazón baila al son de tu vocecita a través del teléfono, de los videítos que me llegan de tí haciendo monerías, coqueta y extrañable... y hoy, pues amortiguando todos esos pequeños terremotos y demás desastres naturales que se desatan en mi pecho cuando más te extraño, quise hacer de cuenta que platico contigo...
Hace ya casi tres años que me agarraste del dedo... y de ese abrazo tan elemental, no quiero soltarte nunca jamás.
Te amo, princesa... y te extraño mucho... ya escribí y ese maldito nudo en la garganta no se va.
Aquí llega el tsunami que seguramente rebasará mis ojos, mojándolos.
Publicado por Julio C324r en 12:15 51 comentarios
Etiquetas: Palabras Mías
martes 4 de marzo de 2008
Alineado.
Tan pronto me desperté, me sentí completamente solo. Y es que se me había olvidado soñar con tal vehemencia que casi juré que te fuiste mientras yo estaba dormido, tal vez por consideración a mi cansancio, tal vez para evitar alguna lágrima que no pudiera ser justificada por basuritas en el ojo, o nostalgia mal contenida.
Yo solamente recordaba tal excelencia cuando tenía pocos años. Cuando despertaba a buscar el puñado de canicas multicolores bajo mi almohada, las cuales junté, feliz, mientras dormía y de pronto se habían vuelto nada. Recuerdo el desencanto y el amargo sabor de boca de los despertares lejos de aquellos ríos de aguas cristalinas de mi infancia, de los panes cocinados en casa, de los dulces que salían, a mares, de una piñata tan hermosa, que ahora entiendo, solo pudo ser creada en mis sueños.
Tocó el turno a tus caderas, redondas, desafiantes, mías... se fueron tras tus ojos, entonados y húmedos ante nuestro encuentro tan salvaje y tan libre. Yo desperté solo y corrí a asomarme a la orilla de la cama, buscando alguna de tus prendas, un zapato, el broche de tu pelo, cualquiera que fuese que me diera la esperanza que estabas en el baño, o bien preparando un café negro
para mi... pero no hubo nada.
Apenas ayer supe de tí y me perdí. Hace unas horas, el solo haberte soñado era imposible, al menos con tal vehemencia. Pero no. Llegaste tú y el ondular de tu boca al hablar terminó por hipnotizarme y cuando dijiste adiós, fue solamente para instalarte en mis ansias, invadiéndome.
Y así fué que sucedió. Te vi tan solo un momento y esta misma noche viniste a dormir conmigo. Yo podría jurar que el sueño pudo de muchas maneras superar a la realidad de nuestras caricias y que después de las horas enteras que pasamos en la entrega, ya no me queda nada por ver de tí y de tu cuerpo... pensar eso hubiera sido, en suma, algo poético y recordable, si no fuera por que sobre el buró se te olvidó algo: Yo no fumo cigarros light
Ahí estaban dos colillas blancas. Tu te fuiste mientras yo dormía... no supe y no quiero saber por que fué que así pasó...
Me gustas tanto que me dará miedo verte para saberlo. Ahí es donde ya puedo llorar sin sentirme tonto.
Publicado por Julio C324r en 11:33 29 comentarios
Etiquetas: simple
viernes 29 de febrero de 2008
Requiebros.
C324r - ¿Oye, no nos conocemos?... digo, te me haces familiar...
Ebria (Luchando contra sus genes, tratando de poner cara de interesante) - No, yo no soy de aquí.
C324r - ¿Ya te habían dicho que eres hermosa, enigmática, interesante, elegante y magnéticamente atractiva?
Ebria (Esponjándose como bolillo mojado y volteando con una sonrisa) - No, de verdad que no...
C324r - ¿Entonces de donde sacas tamaña pendejada?
- Fin de la charla ebria -
Publicado por Julio C324r en 08:10 16 comentarios
Etiquetas: ebrioaventuras
